El acoso laboral o mobbing

28/06/2020

En el presente artículo vamos a analizar lo que en los últimos años se ha visibilizado y denominado como acoso laboral o mobbing. Podemos definir el mobbing como aquella práctica consistente en el empleo de violencia psicológica, ejercida en el lugar de trabajo, por una o varias personas sobre otra, de forma sistemática y prolongada en el tiempo, con el fin de causar un daño psicológico a la víctima y que en ocasiones consigue el abandono del trabajador del empleo al no poder soportar el estrés producido por el acosador o acosadores.

Dicha práctica se manifiesta de múltiples y muy variadas formas todas ellas con el objetivo común de someter y dañar a la persona que lo sufre. Entre muchas formas de llevar a la práctica el mobbing se encuentran las más comunes: “gritar, avasallar o insultar a la víctima cuando está sola o en presencia de otras personas, asignarle objetivos o proyectos con plazos que se saben inalcanzables o imposibles de cumplir, y tareas que son manifiestamente inacabables en ese tiempo, sobrecargar selectivamente a la víctima con mucho trabajo y presionarla excesivamente, amenazar o coaccionar de manera continuada a la víctima modificar sin decir nada al trabajador las atribuciones o responsabilidades de su puesto de trabajo, tratarle de una manera diferente o discriminatoria, Ignorarle o excluirlo, hablando sólo a una tercera persona presente, simulando su no existencia, o su no presencia física en la oficina, o en las reuniones a las que asiste, difamar a la víctima, extendiendo por la empresa u organización chismes o rumores maliciosos o calumniosos que menoscaban su reputación, su imagen o su profesionalidad, bloquear el desarrollo o la carrera profesional, limitando retrasando o entorpeciendo el acceso a promociones, cursos o seminarios de capacitación, ignorar los éxitos profesionales o atribuirlos maliciosamente a otras personas o a elementos ajenos a él, como la casualidad, la suerte, la situación del mercado, ridiculizar su trabajo, sus ideas o los resultados obtenidos ante los demás trabajadores, invadir la privacidad del acosado interviniendo su correo, su teléfono, etc.… robar, destruir o sustraer elementos clave para su trabajo, atacar sus convicciones personales, ideología o religión, animar a otros compañeros/jefes a participar en cualquiera de las acciones anteriores mediante la persuasión, la coacción o el abuso de autoridad, asignarle tareas humillantes, incómodas o desagradables, etc.”

Como se puede observar éstas son solo algunas de las características en las que se plasma el acoso laboral, son las más comunes pero son innumerables las formas en las que se puede dar esta práctica, si bien hay que decir que se deben dar los requisitos de permanencia en el tiempo y que formen parte de una actuación sistemática hacia el acosado y lo importante es no confundir actuaciones propias del hostigamiento o vejación psicológica con el llamado ejercicio abusivo de las facultades de dirección y organización empresarial que jurídicamente podrían ser objeto de distinto tratamiento.

En cuanto a la vía judicial, la dificultad a priori que podemos encontrar es la probatoria, ya que numerosas de estas actuaciones se realizan en la intimidad o en entornos donde la prueba es difícil de obtener, sin embargo, los medios tecnológicos van poco a poco haciendo esta tarea algo más sencilla.

Una vez en el procedimiento las tres formas más habituales de encauzar el acoso laboral suelen ser las siguientes:

1ª El trabajador que está sufriendo el acoso puede solicitar la extinción de la relación laboral percibiendo la indemnización correspondiente como si de un despido improcedente se tratara.

2ª Si el trabajador ha sido despedido u obligado a dejar su puesto de trabajo como consecuencia del acoso puede solicitarse la nulidad de dicha declaración extintiva y calificarse como nulo el despido con las consecuencias inherentes a tal declaración.

3º Paralelamente a un procedimiento de los anteriores o sin necesidad de haber instado el mismo, el trabajador puede solicitar indemnización por daños morales causados.

Igualmente cabe decir que las empresas deben implementar en el marco de la prevención de riesgos laborales, protocolos de actuación y prevención del acoso laboral ya que en cualquier procedimiento cabe presentar denuncia ante la Inspección de Trabajo que realizará su correspondiente expediente.